«Bio-ética» = «ética de la vida»

La confirmación precisa y firme del valor de la vida humana y de su carácter inviolable, irreductible, que por su valor intrínseco, reclama ser tratada con amor de benevolencia.
La responsabilidad de la promoción y defensa del derecho a la vida, un compromiso existencial y práctico a favor de todas las personas, en especial, de los más débiles
Argumentar auténticamente la existencia y la condición espiritual del alma humana en diálogo real con las ciencias biomédicas contemporáneas.
Es una ciencia moral, no técnica, que ofrece criterios éticos a las ciencias experimentales sobre la vida.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Promueven objeción de conciencia a educación sexual impuesta por Gobierno

MADRID, 21 Dic. 09 / 02:18 am (ACI)

La Federación de Plataformas de Padres por la Libertad de Educación España Educa en Libertad, anunció que promoverá entre los padres de familia la objeción de conciencia al programa de educación sexual que el Gobierno quiere imponer con la nueva ley del aborto, pues induce a los menores a las relaciones sexuales precoces y el aborto.

La presidenta de la Federación, Marisa Pérez Toribio, señaló que "la expresión ‘formación en salud sexual y reproductiva’ es un burdo eufemismo" usado para imponer "un modelo de educación sexual muy concreto (…) que se traduce en el fomento de las relaciones sexuales precoces, de la promiscuidad sexual, del uso del condón y de la píldora postcoital y, en último término, de la práctica del aborto".

"Esa es, en síntesis, la educación sexual que, con total desprecio del criterio que podamos tener al respecto, se les quiere transmitir a nuestros hijos a partir de los 11 años", expresó.

España Educa en Libertad exigió al Estado respetar el derecho de los padres a decidir la formación moral y religiosa de sus hijos, pues son "los padres a quienes compete decidir cuándo iniciar la educación sexual de los hijos, qué contenidos abordar en cada etapa de su desarrollo y qué orientaciones de índole moral se les han de transmitir".

Pérez Toribio reafirmó el derecho de los padres a objetar de conciencia "las medidas en el ámbito educativo" impuestas por la ley del aborto, la cual, junto a "los actuales currículos de Educación para la Ciudadanía se complementan, porque unas y otros forman parte de un mismo proyecto de transformación de nuestra sociedad"

Abortistas usan nombre de la Virgen para financiar muertes en México DF

MÉXICO D.F., 17 Dic. 09 / 05:15 am (ACI)

El Fondo de Aborto para la Justicia Social "Mujeres, Aborto, Reproducción y Acompañamiento", anunció el lanzamiento de la "Red María" que usa capital estadounidense para financiar los abortos de mujeres mexicanas pobres en esta capital.

La finalidad de la red es burlar las prohibiciones aprobadas en diversos estados mexicanos con respecto al aborto y trasladar a las embarazadas de bajo recursos hasta la capital para que sean sometidas a abortos legales.

El polémico Fondo forma parte de la Red Nacional de Fondos de Aborto de Estados Unidos (NNAF, por sus siglas en inglés).

Eugenia López Uribe, coordinadora del Fondo, declaró a la prensa que la "Red María" opera desde hace seis meses y cuenta con donantes y voluntarios.

Las mujeres que son sometidas a aborto llegan principalmente desde Aguascalientes, Baja California, Colima, Coahuila, Edomex, Jalisco, Oaxaca, Puebla, Querétaro y Guanajuato.

La organización también aporta asistencia técnica a organizaciones anti-vida como Population Council, Gire, Ipas y las autoproclamadas Católicas por el Derecho a Decidir.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Universidad de Navarra rechaza enseñar cómo realizar abortos



NAVARRA, 17 Dic. 09 / 08:09 am (ACI)

La Universidad de Navarra anunció que no enseñará a sus alumnos de medicina y enfermería cómo realizar abortos, porque su objetivo es formar para curar y salvar vidas, y no para "solucionar la tragedia de un embarazo indeseado con la tragedia superior del aborto".

"Nos negamos a solucionar la tragedia de un embarazo indeseado con la tragedia superior del aborto. Nos negamos a incorporar las técnicas abortivas a los contenidos de la educación. Nos comprometemos a formar profesionales para curar, investigar y ayudar", expresó el texto ante la pronta aprobación de la ley del aborto impulsada por el Gobierno, que establece que los estudiantes deben aprender por ley a realizar abortos.

La Universidad de Navarra dijo que comprende "el sufrimiento de muchas mujeres ante un embarazo imprevisto", pero afirmó que su ilusión "es que una mujer embarazada nunca se encuentre sola, sino que el padre y el hijo también cuenten".

"Nuestra ilusión es que la pugna política y la legislación compitan por la defensa de los más débiles, el hijo y la madre; nuestra ilusión es que pronto se estudie como histórico el triunfo de una humanidad valiente que superó el aborto como superó la esclavitud", manifestó.

En ese sentido, advirtió que "todos tenemos alguna responsabilidad ante la historia y 2009 puede marcar el comienzo de un hito, como en su momento fue la abolición de la esclavitud y como ojalá pronto sea la derrota del hambre y la pobreza".

El texto completo puede leerse en http://www.unav.es/informacion/noticias/universidad-y-vida

Mons. Sgreccia presenta al Papa "Enciclopedia de bioética y ciencia jurídica"



VATICANO, 16 Dic. 09 / 11:31 am (ACI)

El Presidente Emérito de la Pontificia Academia para la Vida, Mons. Elio Sgreccia, presentó esta mañana al Papa Benedicto XVI tras la Audiencia General, el primero de los 12 volúmenes de la "Enciclopedia de bioética y ciencia jurídica".

Mons. Sgreccia se ha ocupado de la parte de bioética de esta importante obra mientras que Antonio Tarantino, profesor de la Universidad de Lecce, tuvo a su cargo la parte jurídica.

Esta enciclopedia se irá completando con un volumen por mes. Al respecto Mons. Sgreccia explicó que "hoy las cuestiones bioéticas entran en los parlamentos que legislan sobre la vida, la muerte, la familia y los hijos. La enciclopedia es un instrumento que pone juntos argumentos éticos, antropológicos y jurídicos".

De otro lado y también tras la Audiencia General, el Papa recibió el saludo del ex jugador y presidente de la federación italiana de basket, Dino Meneghin, que le ha obsequiado al Santo Padre una camiseta del equipo nacional de Italia con el nombre "Benedicto XVI".

Antes de retirarse del aula Pablo VI, explica la nota de L’Osservatore Romano, el Papa ha bendecido el pesebre obsequiado por México y agradeció a los promotores de la iniciativa

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Benedicto XVI: la razón debe reconocer la importancia de la dignidad humana

ROME REPORTS 16 diciembre 2009. Benedicto XVI recordó que la principal función de la razón es reconocer los principios éticos unidos a la dignidad de la persona. También dijo que la libertad tiene sentido cuando decide respetarlos. Fue el hilo de su catequesis sobre el teólogo Juan de Salisbury.

Benedicto XVI
“Quiero presentar la figura de Juan de Salisbury, nacido en Inglaterra a principios del siglo XII”.

Según el Papa, si Juan de Salisbury viviera en la actualidad recordaría que sólo reconocen plenamente los derechos de cada persona las leyes que respetan la vida y que se guían por una solidaridad nacional e internacional.

Por ese motivo no son lícitas las leyes a favor del aborto, la eutanasia o la experimentación genética.

Benedicto XVI aseguró que las obras de Juan de Salisbury no han perdido actualidad porque explican la colaboración entre la fe y la razón para conocer la verdad. Una colaboración que el Papa, como profesor de universidad, ve fundamental.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Felicitan a 17 estados de México que blindaron vida del concebido contra el aborto

MÉXICO D.F., 10 Dic. 09 / 11:43 am (ACI)

El director de la asociación civil Derechos del Concebido y Rector de la Basílica de Guadalupe, P. Agustín Rivera, agradeció a los 17 estados que modificaron sus constituciones para blindar "la defensa de la vida" y pidió a los legisladores de las entidades restantes hacer lo mismo porque se trata de un tema de humanidad y principios éticos.

En declaraciones a la prensa, el sacerdote señaló que se debe "deslindar la defensa del derecho a la vida de la religión, ya que esto intenta ser una cortina de humo" para quitar peso a la lucha por la vida. "Es una falacia decir que es algo religioso, pues el derecho a la vida es un principio de ética del cual emanan los demás derechos", afirmó.

El P. Rivera explicó que la Iglesia no está a favor que se castigue penalmente a quienes abortan, sino que se les brinde apoyo para evitar esta tragedia. El sacerdote recordó que el aborto es un pecado mortal y que quien contribuya a su consumación queda excomulgado. Sin embargo, recordó que la Iglesia no condena, sino que es la misma persona que con su acto se aparta de la comunión, pero si hay arrepentimiento "están las puertas abiertas para el retorno".

Actualmente en México han blindado el derecho a la vida los estados de Veracruz, Querétaro, Baja California, Chihuahua, Campeche, Colima, Puebla, Durango, Jalisco, Nayarit, Quintana Roo, Guanajuato, Yucatán, Sonora, Morelos, San Luis Potosí y Oaxaca

viernes, 20 de noviembre de 2009

domingo, 15 de noviembre de 2009

Libro, La píldora del día siguiente

A partir de la comercialización en España de la
píldora del día siguiente se ha suscitado un amplio
debate sobre sus posibles efectos en la salud
de las usuarias y su carácter abortivo.
El objetivo de este libro es realizar una aproximación
de carácter interdisciplinar sobre las implicaciones
científicas, éticas y jurídicas de estos preparados.
Para ello se efectúa, en primer lugar, un
breve estudio farmacológico, que pretende ayudar
a comprender qué son estos productos y cuál es
su mecanismo de actuación. También se aborda el
problema del estatuto biológico y jurídico del embrión
humano.
Seguidamente se afrontan las implicaciones éticas
y legales de la intercepción postcoital, tratando la
cuestión relativa a la comercialización, y financiación
pública, de estos productos.
Por último, el libro presta especial atención a la
problemática que genera la investigación, prescripción
y dispensación de estos productos en los
profesionales sanitarios, afrontando el tema del
posible reconocimiento jurídico de la objeción de
conciencia.

Juramento Hipocratico

JURO POR APOLO, MÉDICO, POR ESCULAPIO, POR HYGEIA Y PANACEA Y POR
TODOS LOS DIOSES Y DIOSAS, PONIÉNDOLOS POR JUECES, QUE ÉSTE MI
JURAMENTO SERÁ CUMPLIDO HASTA DONDE TENGO PODER Y
DISCERNIMIENTO

A AQUEL QUIEN ME ENSEÑÓ ESTE ARTE, LE ESTIMARÉ LO MISMO QUE A MIS
PADRES; ÉL PARTICIPARÁ DE MI MANTENIMIENTO Y SI LO DESEA
PARTICIPARÁ DE MIS BIENES. CONSIDERARÉ A SU DESCENDENCIA COMO A
MIS HERMANOS, ENSEÑÁNDOLES ESTE ARTE SIN COBRARLES NADA, SI
ELLOS DESEAN APRENDERLO

INSTRUIRÉ POR CONCEPTO, POR DISCURSO Y EN TODAS LAS OTRAS FORMAS
A MIS HIJOS, A LOS HIJOS DEL QUE ME ENSEÑÓ A MÍ Y A LOS DISCÍPULOS
UNIDOS POR JURAMENTO Y ESTIPULACIÓN, DE ACUERDO CON LA LEY
MÉDICA, Y NO A OTRAS PERSONAS
LLEVARÉ ADELANTE ESE RÉGIMEN, EL CUAL DE ACUERDO CON MI PODER Y
DISCERNIMIENTO SERÁ EN BENEFICIO DE LOS ENFERMOS Y LES APARTARÁ
DEL PERJUICIO Y EL ERROR.

A NADIE DARÉ UNA DROGA MORTAL AÚN CUANDO ME SEA SOLICITADA, NI
DARÉ CONSEJO CON ESTE FIN. DE LA MISMA MANERA, NO DARÉ A NINGUNA
MUJER PESARIO ABORTIVO ALGUNO. MANTENDRÉ MI VIDA Y MI ARTE
ALEJADO DE LA CULPA.

NO OPERARÉ A NADIE POR CÁLCULOS, DEJANDO EL CAMINO A LOS QUE
TRABAJAN EN ESA PRÁCTICA. A CUALQUIER CASA QUE ENTRE, IRÉ POR EL
BENEFICIO DE LOS ENFERMOS, ABSTENIÉNDOME DE TODO ERROR
VOLUNTARIO Y CORRUPCIÓN, Y DE LA LASCIVIA CON LAS MUJERES U
HOMBRES LIBRES O ESCLAVOS.

GUARDARÉ SILENCIO SOBRE AQUELLO QUE EN MI PROFESIÓN, O FUERA DE
ELLA, OIGA O VEA EN LA VIDA DE LOS HOMBRES QUE NO DEBA SER
PÚBLICO, MANTENIENDO ESTAS COSAS DE MANERA QUE NO SE PUEDA
HABLAR DE ELLAS.

AHORA, SI CUMPLO ESTE JURAMENTO Y NO LO QUEBRANTO, QUE LOS
FRUTOS DE LA VIDA Y EL ARTE SEAN MÍOS, QUE SEA SIEMPRE HONRADO
POR TODOS LOS HOMBRES Y QUE LO CONTRARIO ME OCURRA SI LO
QUEBRANTO Y SOY PERJURO.

DESTACADO. La píldora postcoital: un debate no resuelto

Luis Chiva de Agustín
Jefe del Departamento de Ginecología.Hospital M.D. Anderson International. Madrid

José Jara Rascón
Miembro del Global Ethics Observatory de la UNESCO


La introducción para su uso clínico de la denominada píldora postcoital (PPC), cuyo principio activo es levonorgestrel, ha abierto un nuevo frente de conflicto ético personal en no pocos médicos que se encuentran ante el dilema de satisfacer los deseos de las mujeres que acuden a ellos en los servicios de urgencias confrontando esta demanda de asistencia frente a los dictados de su propia conciencia.

Esta misma situación se plantea al profesional farmacéutico que debe dispensar este fármaco y, asumiendo este conflicto, el Tribunal Supremo de nuestro país ha dictado ya una sentencia el 23/04/2006 admitiendo la posibilidad de que los farmacéuticos puedan objetar en conciencia el dispensar cualquier fármaco que vaya contra sus principios, porque ello lesionaría los artículos 15 (derecho a la vida) y 16.1 (objeción de conciencia) defendidos en nuestra Constitución.

Evidentemente, este dilema, tanto en el ámbito farmacéutico como en el médico, surge del mecanismo de acción de este fármaco que, entre sus diversos efectos incluye, según los propios promotores de su difusión, la alteración del endometrio impidiendo que, en caso de que se hubiese producido una fecundación, el embrión producido pueda llegar a implantarse adecuadamente. Este efecto, considerado como abortivo al impedirse así el progreso de la gestación, es la causa del rechazo de un cierto número de profesionales a prescribirlo, ya que se considera, de modo comprensible, que el interrumpir activamente el desarrollo de una vida humana ya en curso no forma parte de los deberes asumidos como propios en el normal ejercicio de la medicina.

Para soslayar esta objeción, los partidarios de la anticoncepción de emergencia suelen negar el carácter abortivo de este fármaco aduciendo que la vida humana comienza precisamente con la anidación del embrión, por lo que en base al mencionado efecto podría ser considerado como un anticonceptivo más, no como un abortivo. Intentando refrendar este argumento se suele citar que la OMS apoya también esta idea, olvidando que la OMS no es una organización científica sino política. En cambio, los más diversos estudios de embriología, tanto clásicos como recientes, muestran que no existen mutaciones conformantes en ningún momento del desarrollo embrionario, que es un proceso continuo, destacándose recientemente en un trabajo referenciado en Nature que existe ya diferenciación celular (no sólo proliferación) desde la primera división del cigoto (1), el cual se comporta ya en esa fase preimplantatoria como un organismo vivo autorregulado e independiente. Por ello el término "preembrión", profusamente utilizado en diferentes textos jurídicos, se ve de nuevo redefinido en el actual Proyecto de Ley de Investigación Biomédica como un "embrión formado por el grupo de células resultante de la división progresiva del ovocito desde que es fecundado hasta 14 días más tarde" (2). Es decir, como un miembro más de la familia humana en sus primeras fases de desarrollo que, según sentencia 116/1999 de nuestro Tribunal Constitucional, ha de ser considerado como "un bien jurídico protegible" y no parece que la mejor protección sea precisamente favorecer su destrucción.

Respecto al teórico beneficio social que este fármaco es capaz de conseguir, es fácil comprobar que la esperada disminución de la tasa de abortos tras su introducción aún no se ha producido. Sin embargo, según fuentes del Ministerio de Sanidad su uso se ha extendido ampliamente ya que durante 2005 se expendieron al menos 500.000 unidades de la PPC y esta cifra no incluye las remesas compradas por las autonomías y ayuntamientos que lo dispensan gratuitamente, con lo que el consumo final se debe estimar como mayor. Asimismo, Esta cantidad supone el triple desde 2001, año en el que se dispensaron alrededor de 160.000 unidades. Sin embargo, la tasa de abortos en este periodo de tiempo ha pasado de estimarse en 69.857 casos /año en 2001 a 91.664 casos en el último informe emitido referente sólo al año 2005 lo que supone una escarpada línea de imparable ascenso progresivo en esos últimos 5 años notificados. La explicación no es difícil de encontrar ya que, en realidad la posibilidad de que se produzca un embarazo en una única relación no protegida es sólo del 8% por lo que se debe suponer que la mayor parte de las usuarias de la PPC no están embarazadas, ya que la deben ingerir en las primeras 72 horas después de esa relación para que farmacológicamente pueda ser efectiva, no pudiéndose hacer ningún test que identifique o descarte dicho inicio de gestación. En cambio, sí parece saberse que las políticas sanitarias de promoción de la PPC conllevan un aumento de prácticas sexuales de riesgo. De hecho, en el periodo de tiempo mencionado los casos de enfermedades de transmisión sexual, según datos del Sistema de Enfermedades de Declaración Obligatoria, se elevaron induciendo un incremento del 79% de las infecciones por sífilis y un 45,8% en las infecciones no gonocócicas, invirtiéndose la tendencia decreciente de años previos.

Este dato, que podría ser puesto en duda al poderse explicar de modo multifactorial, se ve confirmado en un amplio meta-análisis publicado en la revista Obstetrics & Gynecology en 2007 (3), en el que se revisan 717 artículos seleccionándose aquellos de mayor evidencia científica, concluyendo los autores que, en ningún estudio, el mayor acceso a la contracepción de emergencia logra una disminución de las tasas de abortos o embarazos no deseados. De acuerdo con estos resultados, en otro estudio también reciente (4), no se confirma que la distribución sin receta de la PPC disminuya el índice de embarazos entre adolescentes, las principales usuarias de este fármaco. De hecho, los datos de nuestro propio país, como ya se ha mencionado, corroboran esta afirmación.

A pesar de este cúmulo de datos, que deberían llevar a replantearse varios aspectos de política sanitaria en relación a las campañas de salud sexual, se suele advocar la Ley de Autonomía del Paciente 41/2002 para justificar la dispensación de este fármaco a menores de 16 años, sin poner el hecho en conocimiento de sus padres, olvidando que éstos son sus tutores legales. Sin embargo el término de "menor maduro", aducido como defensa legal para obrar de este modo, no parece tener aún un claro respaldo jurídico, existiendo ya una sentencia sobre el Código Deontológico de los médicos de Cataluña que reafirma el derecho de los padres a conocer aspectos sensibles de salud de los hijos a cargo como condición para poder ejercer sus correspondientes deberes legales "especialmente si se trata de situaciones que comprometen el estado de salud o el futuro de los mismos".

Por todo lo dicho, se debería considerar que la contraconcepción de emergencia sigue siendo un tema controvertido en el que las diversas actitudes de los profesionales deben ser respetadas, ya que existen fundamentos justificados para considerar que la dispensación de estos fármacos puede ser éticamente dudosa y, además, no tener el suficiente respaldo legal en el caso de los menores que lo soliciten.

http://www.abimad.org/articulo.asp?art=32

Pildora del Dia Siguiente, que es?

La píldora del día siguiente o Anticoncepción Oral de emergencia (AOE), como la conocen quienes la promueven, está constituida por una hormona artificial abortiva llamada levonorgestrel.

Pildora del Dia Siguiente, spot o comercial

La Pildora del Dia Siguiente "El comercial q me traumo", ese comercial es el peor golpe bajo q te pueden hacer y mas cuando andas pensando en ser un futuro padre.

tavoalex

En Chile, Eduardo Verástegui pide rechazar píldora del día después y el aborto

SANTIAGO, 11 Nov. 09 / 06:45 pm (ACI)

El conocido actor y productor mexicano, Eduardo Verástegui, exhortó en esta capital a la Presidente de Chile, Michele Bachelet, a no promover "la píldora del día después, ya que genera promiscuidad y aumenta los abortos. Donde se ha promovido, los abortos se han incrementado".

En entrevista concedida al diario La Segunda, Verástegui quien se encuentra en Chile para participar del 3° Congreso Iberoamericano Católicos y Vida Pública que organiza la Universidad Santo Tomás, recuerda además que "Chile es uno de los pocos países que tiene la bendición de no tener el aborto legalizado. Ojalá el mundo entero siga el ejemplo de esta gran nación, que celebra la vida y no la muerte".

El conocido productor de la película pro-vida Bella, de la cual va a hablar en el mencionado encuentro, expresó también su esperanza de que los candidatos para las elecciones presidenciales en Chile "respeten el derecho de los más pequeños de este país, los bebés en el vientre de las madres".

"Que los jóvenes tomen consciencia y no apoyen a ningún candidato, por más joven y carismático que sea, que esté a favor del crimen del aborto, que quiera destruir los valores de la familia y no respete el matrimonio tradicional, que es la unión sagrada entre el hombre y la mujer. Una sociedad que le permite a la madre matar a su propio hijo, está condenada a la destrucción. Que eso nunca le pase a Chile", exhortó.

Refiriéndose luego a la cinta Bella, que produjo y protagonizó, Verástegui comentó que esta película ganadora del Festival de Toronto "ha salvado más de 200 bebés. Ya perdimos la cuenta".

Cuando ya había decido emprender este proyecto, Verástegui visitó una clínica de abortos. "Llegué y se me olvidó todo. Entré en shock. Chicas de 13 y 14 años que abortaban en secreto, algo tan absurdo, irreal, fue una pesadilla. No tengo palabras para explicar lo que sentí. Decidí que todos los días de mi vida los tenía que dedicar a parar este crimen", comentó.

Estudio británico confirma que el matrimonio y los hijos aumentan la felicidad

DENVER, 14 Nov. 09 / 06:35 pm (ACI)

Un estudio realizado por expertos de la Universidad de Glasgow comprobó que contraer matrimonio y tener hijos aumenta la felicidad y la satisfacción de vivir.

Los hallazgos del Dr. Luis Ángeles fueron publicados en el Journal of Happiness Studies.

Según el experto, cuando los entrevistados fueron cuestionados sobre las cosas más importantes en sus vidas, la mayoría puso a sus hijos al inicio de la lista.

Para las personas casadas de todas las edades y las mujeres casadas en particular, los niños son su mayor satisfacción y esta sensación aumenta según el número de niños en el hogar.

En cambio, las personas solteras o separadas de sus parejas que deben criar solos a sus hijos reportan experiencias negativas. Los niños son vistos en estos casos como una limitación para la vida social, la cantidad y el uso del tiempo libre.

"Existe la tentación de creer que los niños pueden hacernos mejores personas solo en las ‘condiciones adecuadas’, un tiempo en la vida en que la gente sienta que está lista para la paternidad, o al menos desea estarlo. Este momento puede llegar en etapas muy distintas para las personas, pero una señal adecuada de este enfoque puede ser el acto del matrimonio".

jueves, 5 de noviembre de 2009

Libro Aborto Terapeutico en pdf

Consideraciones médicas, éticas, jurídicas y del Magisterio de la Iglesia Católica.

Dr. Mauricio Besio
Mons. Fernando Chomali
Dr. Jorge Neira
Prof. Ángela Vivanco


domingo, 1 de noviembre de 2009

Punto de Vista: La estrategia abortista en América Latina

Flores de Marcela

A bela história de Marcela de Jesus Ferreira e sua família. Marcela foi diagnosticada com anencefalia. Sobreviveu 1 ano e 8 meses. Sua vida foi motivo de riqueza para a sua família e para a sociedade, que aprende a ser mais humana ao acolher os mais frágeis. Produzido pela Estação Luz filmes.

Parte1


Parte2

La dignidad humana del bebé anencefálico

La dignidad humana del bebé anencefálico

Muchos abortistas plantean a la sociedad que se debe abortar a los bebes que nacen con algunas deformaciones físicas con la excusa que "no sufran" coartando así su vida y aplicandose de la misma forma como lo hicieron los nazis durante el regimen de hitler, en donde se asesinaba a los minusvalidos y niños con malformaciones, Alejandro Bermudez nos explica que todos tenemos el derecho a la vida y que no podemos seleccionar quien puede y no puede vivir.

Marcela de Jesus Ferreira, derriba nitos antivida sobre anencefalia

Autor: Aciprensa | Fuente: Aciprensa.com

La niña que derribó mitos anti-vida sobre anencefalia

La pequeña Marcela de Jesús Ferreira, a quien le diagnosticaron anencefalia, consiguió más amigos que ningún otro niño de su edad

RIO DE JANEIRO, 05 Ago. 08.-En un año, ocho meses y doce días de vida, la pequeña Marcela de Jesús Ferreira consiguió más amigos que ningún otro niño de su edad. Unas 1,500 personas acompañaron sus restos y llevaron su blanco ataúd hasta el cementerio de Patrocinio Paulista, su pueblo natal, donde quieren dedicar una calle a su memoria.

Marcela de Jesús Ferreira nació el 20 de noviembre de 2006. A los cuatro meses de gestación le diagnosticaron anencefalia, una malformación congénita que supone la pronta muerte del bebé debido a la carencia parcial o total de cerebro. Los bebés que nacen con esta malformación sobreviven sólo horas o escasos días fuera del vientre materno.

Su nacimiento y su lucha por la vida coincidieron con un intenso debate sobre la legalización del aborto en Brasil para casos de anencefalia. Los promotores del aborto que por meses habían insistido en proclamar que esta malformación solo causa dolor a la gestante, no pudieron silenciar el testimonio de Casilda Galante Ferreira, la humilde agricultora de 36 años, madre de Marcela.

"Sufrir, la gente sufre, pero ella no me pertenece, ella es de Dios y yo la cuido aquí", declaró Cacilda a los periodistas que la buscaron en el hospital cuando dio a luz.

Para la madre de Marcela, "cada segundo de su vida" fue precioso. "Considero su vida un milagro tan grande que voy a esperar hasta que Dios quiera su hora de partir", dijo entonces. Ese momento llegó el viernes 1 de agosto a las 22 horas.

Según informó el diario A Cidade, Marcela falleció de paro cardiorrespiratorio, debido a una fuerte neumonía por aspiración de leche. Sus funerales congregaron a muchas personas que quisieron elevar una plegaria por ella. Sus familiares y amigos decidieron llevar sus restos a pie hasta su sepultura. Durante todo el tiempo se escucharon alegres cantos y fervientes oraciones.

Numerosas personas se turnaron para cargar su ataúd en las calles de Patrocinio Paulista. Marcela murió pesando 15 kilogramos y medía 72 centímetros.

Sus padres aceptaron su tránsito con serenidad y esperanza. Sus hermanas Deborah y Dirlene no pudieron contener el llanto. Dirlene ayudó a cuidar de su hermana desde que nació.

Cacilda asegura que trató de cumplir su misión de madre la mejor manera posible. "Dios ha llegado a buscarla. Es su momento. Me siento feliz porque ella no ha sufrido mucho y vivió rodeada de amor", dijo antes de dar el último adiós a la pequeña Marcela de Jesús.

AUPA por la Vida

AUPA, Asociación de Universitarios Por Andalucía, colabora con la campaña de Derecho a Vivir.

Gobierno suizo modificaría ley de eutanasia para frenar “turismo de suicidas”

ROMA, 30 Oct. 09 / 03:14 am (ACI)

El Consejo de Ministros de Suiza presentó dos proyectos para modificar la ley de eutanasia y así frenar el turismo de la muerte, que atrae al país personas de otras nacionalidades con el único fin de suicidarse.

Según la prensa, en el año 2007, de 400 casos de muerte asistida, 132 procedían de Alemania o Reino Unido.

Las iniciativas exigen nuevos requisitos antes de aplicar la eutanasia, como que se presenten dos confirmaciones médicas independientes que afirmen que la persona puede decidir por sí misma y que padece de una enfermedad terminal de corta duración. Es decir que los enfermos crónicos y mentales quedarían descartados.

La ministra de justicia, Eveline Widmer-Schlumpf, también pidió que quienes asisten a una persona que quiere terminar con su vida, debatan y examinen alternativas al suicidio. Estas personas “no deben perseguir fines comerciales. No pueden aceptar ningún pago por sus servicios que exceda el coste del suicidio”, señaló.

Un comunicado del ministerio de justicia informó que “el Consejo Federal también ha presentado una prohibición total sobre el suicidio asistido organizado que se debatirá en el Parlamento”.

El texto explicó que “esta opción se apoya en la creencia de que las personas que trabajan en las organizaciones de suicidios asistidos nunca están motivadas por razones puramente altruistas”.

Principios de la Bioetica Personalista

Extraìdo de un artículo de Marila García Puelpan


La condición de persona es el fundamento ontológico-real que sustenta y da validez a los principios teóricos de la bioética personalista. Son 4 principios que operan como ayuda y guías de la acción y que deben ser tomados en consideración en cada decisión relativa a la relación con el paciente y en la investigación con seres humanos

1) Principio de respeto a la vida humana.

El valor fundamental de la vida ordena la indisponibilidad y la sacralidad de la vida. El derecho a la vida es el primero de los derechos y el más fundamental, porque sin él todos los demás –incluida la libertad- son inexistentes. El respeto a la vida, así como su defensa y promoción, tanto la ajena como la propia, representan el imperativo ético más importante del ser humano, es un valor absoluto que hay que respetar siempre, es lo más sagrado que tenemos, la vida de cada cual es única, irrepetible, insustituible, inviolable. Tal respeto a la vida humana se entiende en todas sus etapas de manifestación, desde el momento de la concepción (fecundación) hasta el último instante (muerte cerebral total).

La relación que el ser humano establece sobre el mundo material-visible no es de la misma naturaleza que puede ejercer sobre la vida humana. Sobre el mundo se llama dominio técnico y respecto del cuerpo humano y la vida humana la relación que se establece es de carácter ético, en tal caso la actitud ética correcta no es la del uso o la eficacia sino la del respeto. Por lo tanto, con la persona humana no es lícito establecer una relación de dominio o de producción. Respetar el cuerpo y la vida humana significa que nunca puede ser utilizada como medio para un fin distinto a ella misma, no puede ser cosificada, no puede ser objeto de experimentación si no es bajo ciertas condiciones y nunca de manera arbitraria. Para quien piensa que todo es negociable, lo es hasta el derecho más fundamental que es el derecho a la vida. Al respecto Kant habla de precio para las cosas y dignidad para las personas.

"En el lugar de lo que tiene un precio puede ponerse alguna otra cosa equivalente; lo que, por el contrario, se eleva sobre todo precio y, por lo tanto no permite ningún equivalente, tiene dignidad"Kant

2) Principio de libertad y responsabilidad

Este principio señala que el paciente ha de ser libre al decidir sobre la opción terapéutica que se le va a aplicar, decisión que debe tomar en base a un conocimiento racional de los hechos y desde su propia libertad. Esta libertad debe venir acompañada de responsabilidad, la cual le impide obrar contra sí mismo, mediante el suicidio o la eutanasia. Y respecto del médico el principio le alcanza en el sentido de que el límite de su libertad es el respeto a la dignidad de la persona. Es decir Libertad-Responsabilidad del médico frente al paciente en cuanto éste y su verdadero bien es el centro, medida y fin de la acción médica, pero también libertad-responsabilidad del paciente frente a sí mismo y frente al médico, en el sentido de que le corresponde colaborar con sus propios cuidados y salvaguardar su propia vida. Ni la conciencia del paciente debe violentarse por el médico ni la del médico por el paciente

3) Principio de totalidad o principio terapéutico

Prescribe la obligatoriedad de que el acto médico –o todo acto que intervenga sobre la vida humana- considere al paciente en su totalidad.
El principio se refiere a la justificación de la pérdida directamente querida de un miembro u órgano como medio para salvar el organismo. En virtud de este principio se concede al todo-persona disponibilidad sobre las partes para asegurar la existencia y para evitar un daño que no podría ser evitado de otro modo. La parte existe para el todo y por lo tanto puede ser sacrificada para beneficio del todo. Este principio avala la cirugía exigiendo: a). que la operación esté orientada al bien del organismo sobre el que se incide, b). es preciso que se intervenga sobre la parte enferma, c). que no exista otro modo razonable de curar la enfermedad y que se haga en el momento de la necesidad, d). que se de una alta probabilidad de mejoría, e). que haya consentimiento por parte del paciente. Se aplica no sólo a casos generales de intervención quirúrgica, sino también a casos específicos como terapia genética, experimentación sobre embriones humanos, esterilización, trasplantes de órganos, etc.


4) Principio de sociabilidad y subsidiaridad


Este principio implica la condición de la persona como ser social, como "ser con" otros. Esto quiere decir que como personas, todos estamos involucrados en la vida y en la salud de los demás, en la ayuda al otro. El principio obliga a la comunidad a promover la vida y salud de todos y cada uno, a ayudar donde la necesidad sea mayor y promover el bien común, respetando siempre los derechos de la persona. Surge así una obligación social de garantizar la salud de los ciudadanos y de ocuparse de la destinación y distribución de los recursos sanitarios

Subsidiaridad es atender las necesidades de los demás sin sustituirles en su capacidad de decidir y actuar, implica que las instancias superiores de la sociedad –gobiernos, instituciones- organizaciones internacionales- no deben suplantar, sino ayudar, a las instancias inferiores: individuos, familias, asociaciones, etc. A nivel de relación con el paciente la subsidiaridad comienza por el respeto a la autonomía del paciente, es decir, atender a sus necesidades sin sustituirle su capacidad de decidir y actuar.

jueves, 22 de octubre de 2009

Dr. Patricio Ventura-Juncá acerca del inicio de la Vida y la Pildora del Dia Despues

El Dr. Patricio Ventura-Juncá -miembro del Consejo de la Academia Pontificia para la Vida y del Centro de Bioética de la PUC-, reprocha al Dr. Horacio Croxatto su doble discurso, uno ante los medios, y otro frente a los científicos.

Médicos hablan de la píldora del día después

Los médicos desmienten que existan estudios rigurosos que demuestren que la píldora del día después no sea abortiva.

Entrevista Dr. Croxatto, defensor PDD

Entrevista al Dr. Croxatto, defensor Pildora del dia despues.


Parte1


Parte2


Parte3

Dr. Croxatto a favor del aborto y píldora, no le importa que una persona humana nunca nazca...

Dr. Horacio Croxatto, el mayor defensor de la píldora del día después, quien es financiado por la fundación de Bill Gates, formado por la OMS y patrocinado por el laboratorio SCHERING (fabricante de la píldora), no tendría problemas en legalizar el aborto hasta 8va semana, además, ¿qué importa que una persona nunca entre al juego?, total, podría ser un Hitler!

MueveteChile

lunes, 5 de octubre de 2009

EVANGELIUM VITAE

Enlace a


http://www.contenidosemf.com/pdf/Evangelium%20vitae%20(25%20marzo%201995).pdf

domingo, 13 de septiembre de 2009

Dra, Pilar Calva: Mi maestro el Dr Lejeune perdió el Nobel por ser católico

EWTN Pepe Alonso en Nuestra Fe en Vivo entrevista a la genetista Doctora Pilar Calva quien nos narra su testimonio de vida.

Pensando en Abortar?

¿La sociedad no te ayuda?
¿Tus amistades tampoco te apoyan?
Decidé por tí misma, porque tu libertad es lo que importa.
No estás sola.
Llámanos y te echaremos una mano, porque nos importa tu felicidad

¿Conoces a alguien con problemas?

¡Enlázame y dame a conocer!

Pensando en abortar

http://www.pensandoenabortar.org/

Tfno en España692 27 86 79

martes, 25 de agosto de 2009

El Papa Benedicto XVI, África y el SIDA

Investigación sobre las declaraciones del Papa en África sobre la distribución de preservativos y el contundente caso de Uganda.

domingo, 23 de agosto de 2009

La Cultura de la Vida - Cuidados Paliativos

De la serie La Cultura de la Vida
Capitulo de Cuidados Paliativos

Parte 1


Parte 2



Parte 3

La Cultura de la Vida - Celulas Madre, Clonacion

Del Programa Cultura de la Vida
Capitulo de Celulas Madre, Clonacion

Parte 1


Parte2


Parte3

martes, 18 de agosto de 2009

Cuidados Paliativos

Cuidados paliativos

En el estado actual de la ciencia médica y de la enfermería, la asistencia al moribundo significa también la posibilidad de intervenir, si bien sin la esperanza de sanar, con la certeza de poder curar y de poder aliviar el sufrimiento que puedan causar las últimas fases de la vida, demasiado dolorosas. Nos referimos, como es sabido, a la terapia del dolor, a las intervenciones con miras a aliviar al paciente un síntoma (por ejemplo la radioterapia para reducir algunas complicaciones de la enfermedad neoplásica, la recanalización del esófago, cateterismo, etc.), al soporte psicológico y a tantas posibles intervenciones de carácter sanitario que puedan ser bien organizadas también sobre la base de estructuras para la asistencia domiciliaria del enfermo moribundo.

En síntesis, como recuerda la Carta de los Agentes de la Salud (Nº 117) "al enfermo terminal se le practica el tratamiento médico que contribuye a aliviarle el sufrimiento del morir".

El concepto de cuidados paliativos no comprende solamente estas "medidas de soporte", sino también aquellas intervenciones de quimio y radioterapia o quirúrgicas que tienen como objetivo no la curación, considerada imposible, sino el alivio del sufrimiento, tal como son hoy utilizadas especialmente en los hospicios y en los cuidados domiciliarios. La Evangelium vitae se refiere más veces a los cuidados paliativos, subrayando el "relieve particular" que están asumiendo para "hacer más soportable el sufrimiento en la fase final de la enfermedad y, al mismo tiempo, aseguran al paciente un acompañamiento humano adecuado" (n.65). En la misma Encíclica Juan Pablo II indica también el valor que tienen los cuidados paliativos para las familias, que "pueden encontrar gran ayuda en las estructuras sociales de asistencia y si es necesario, recurriendo a los cuidados paliativos (...)" (N1 88).

Mons. Elio Sgreccia
Extracto de Aspectos Éticos de la Asistencia al Paciente Moribundo

Proporcionalidad de la terapia

Proporcionalidad de la terapia

A la luz de la visión ontológico-personalista, la intervención a favor del paciente deberá hacer referencia al principio de la proporcionalidad terapéutica, que puede ser así definido: es éticamente aceptable cualquier terapia que se comporte como un soporte positivo y que sea equilibrada en la relación riesgo/beneficio. El Magisterio católico considera lícito sobre esta materia:

Ante la falta de otras posibilidades recurrir, con el consentimiento del paciente, o de quien haga las veces de éste, a tratamientos médicos avanzados, todavía en vía experimental aunque presenten riesgos concretos.

Interrumpir los tratamientos antedichos, si éstos desilusionan las esperanzas, siempre con el consentimiento del paciente.

Contentarse con los medios normales ofrecidos por la medicina.

Decidir, ante la inminencia de la muerte, renunciar a tratamientos que alargarían en modo precario y penoso la vida, pero sin interrumpir nunca los cuidados ordinarios.

Esto puede ser desarrollado y clarificado haciendo referencia al principio de opcionalidad en el caso de las terapias riesgosas y el encuadramiento de lo que entendemos por cuidados ordinarios.

Opcionalidad y no obligatoriedad de las terapias riesgosas o extraordinarias

El médico no puede imponer al paciente tratamientos que podrían serle ventajosos sólo en un cierto porcentaje de los casos, pero que podrían también presentar un riesgo elevado de resultado negativo: al paciente o a quien lo representa debe dejarse la libertad de elegir si acceder o no a un programa terapéutico que presente tales características. Es este un espacio en el cual la decisión última corresponde al paciente o a quien lo representa: se trata de la decisión de afrontar o no planes terapéuticos de resultado incierto o extraordinario.

Cuidados ordinarios e indicaciones sobre alimentación e hidratación

Entre los cuidados ordinarios se encuentran la hidratación, la alimentación, la higiene corporal, la medicación y la limpieza de las heridas. Estos cuidados deben considerarse un derecho del paciente también para no aumentar el sufrimiento de la fase terminal de la enfermedad.

Mons. Elio Sgreccia
Extracto de Aspectos Éticos de la Asistencia al Paciente Moribundo

Ensañamiento Terapeutico

El rechazo del ensañamiento terapéutico y de la distanasia

El Magisterio católico, en armonía con la recta razón, rechaza con claridad el "ensañamiento terapéutico" que, en un intento por prolongar la vida a cualquier costo, llega al extremo opuesto, que es la distanasia. El ensañamiento terapéutico es definido de modo preciso. Este se configura en tres situaciones precisas definidas por los autores:

Continuar la ventilación mecánica después de la muerte cerebral total;

Realizar terapias ineficaces, que aumentan el dolor;

Realizar terapias claramente desproporcionadas en relación a los costos humanos y la utilidad para el paciente.

Para definir estos conceptos es necesario recordar los criterios de "constatación de muerte". Se sabe que el problema de la definición del "juicio de muerte" es objeto de varias "declaraciones" internacionales que fijan los parámetros dentro de los cuales el médico puede firmar el certificado de muerte. La declaración de Ginebra de 1968 define el "estado de muerte", cuando se determinan los siguientes datos de modo acumulativo: cesación de cualquier signo de vida de relación, ausencia de respiración espontánea, atonía muscular y falta de reflejos, caída de la presión arterial a partir del momento en el cual no es sostenida farmacológicamente, nulidad del trazado electroencefalográfico (EEG). Sabemos que estos criterios son siempre objeto de discusiones y profundización. Sin embargo, nos parece que éstos deben ser tomados como obligatorios. Hoy, gracias al progreso conjunto de las ciencias neurológicas y diagnósticas, se reconoce casi unánimemente que la muerte clínica del individuo puede ser lícitamente establecida luego de la verificación del estado de muerte cerebral total. En este ámbito, por tanto, es oportuno considerar ulteriormente algunos casos delicados, de pacientes en coma, en atención a los documentos de algunos episcopados, en particular el Secretariado del Episcopado francés.

En el caso del coma entendido como "reversible" es obligatorio usar todos los medios a disposición, porque la recuperación de la vida, posible o probable, vale cualquier tipo de sacrificio económico o asistencial. Esto parece tanto más necesario cuanto el paciente en coma no puede expresarse y dar su consentimiento; por tanto, sus parientes y el cuerpo médico tienen el deber de hacer todo lo posible con los medios de reanimación, aun extraordinarios, siempre y cuando estén accesibles.

Cuando el coma se presenta, al parecer de los expertos, como "irreversible", queda la obligación de los cuidados ordinarios (entre los que se incluyen la hidratación y la nutrición parenteral). No se está obligado a practicar medios particularmente debilitantes y costosos para el paciente, condenándolo a la prolongación de una agonía vivida en condiciones privadas de cualquier posibilidad de recuperación de la conciencia y de la capacidad racional. Se tendría, en este caso, un indebido "ensañamiento terapéutico". El juicio sobre la irreversibilidad del coma y sobre la condición de irrecuperabilidad de la conciencia no es fácil y se apoya en la consideración de personal sanitario competente y consciente.

En el caso en el cual todas las funciones cerebrales del paciente, incluidas aquellas del troncoencéfalo, estén completa e irreversiblemente dañadas -según los criterios neurológicos ya expuestos- sería un inútil ensañamiento y un engaño prolongar de modo artificial algunas funciones biológicas de una vida que ya no existe como un todo[29].

Es necesario reconocer que, no obstante estas indicaciones, existen casos no solamente de coma profundo e irreversible, sino también casos de coma prolongado en los que el enfermo permanece en ese estado aún cuando se apliquen solamente cuidados ordinarios. Existen casos en los cuales este estado comatoso irreversible, con una vida puramente biológica, ha durado por meses o años (estado vegetativo persistente). Tal fue, tal vez, la situación de Karen Ann Quinlan, la joven americana de quien se ocupó la prensa a lo largo de diez años. Análogo fue el conocido caso de la joven Nancy B. Cruzan que en estado vegetativo persistente, fue alimentada artificialmente durante aproximadamente ocho años. Pero luego de varias sentencias de tribunales se decidió cesar tal alimentación -ocurriendo su muerte unos diez días después- en la presunción, apoyada en testimonios, de que ésta fuese su voluntad[30].

En estos casos la familia debe ser sostenida en este compromiso excepcional y costoso.

Mons. Elio Sgreccia
Extracto de Aspectos Éticos de la Asistencia al Paciente Moribundo

El uso proporcionado de los medios terapéuticos

El uso proporcionado de los medios terapéuticos

Extracto de la Declaración "Iura et bona" sobre la Eutanasia

Es muy importante hoy día proteger, en el momento de la muerte, la dignidad de la persona humana y la concepción cristiana de la vida contra un tecnicismo que corre el riesgo de hacerse abusivo. De hecho algunos hablan de "derecho a morir" expresión que no designa el derecho de procurarse o hacerse procurar la muerte como se quiere, sino el derecho de morir con toda serenidad, con dignidad humana y cristiana. Desde este punto de vista, el uso de los medios terapéuticos puede plantear a veces algunos problemas.

En muchos casos, la complejidad de las situaciones puede ser tal que haga surgir dudas sobre el modo de aplicar los principios de la moral. Tomar decisiones corresponderá en último análisis a la conciencia del enfermo o de las personas cualificadas para hablar en su nombre, o incluso de los médicos, a la luz de las obligaciones morales y de los distintos aspectos del caso.

Cada uno tiene el deber de curarse y de hacerse curar. Los que tienen a su cuidado los enfermos deben prestarles su servicio con toda diligencia y suministrarles los remedios que consideren necesarios o útiles.

¿Pero se deberá recurrir, en todas las circunstancias, a toda clase de remedios posibles?

Hasta ahora los moralistas respondían que no se está obligado nunca al uso de los medios "extraordinarios". Hoy en cambio, tal respuesta siempre válida en principio, puede parecer tal vez menos clara tanto por la imprecisión del término como por los rápidos progresos de la terapia. Debido a esto, algunos prefieren hablar de medios "proporcionados" y "desproporcionados". En cada caso, se podrán valorar bien los medios poniendo en comparación el tipo de terapia, el grado de dificultad y de riesgo que comporta, los gastos necesarios y las posibilidades de aplicación con el resultado que se puede esperar de todo ello, teniendo en cuenta las condiciones del enfermo y sus fuerzas físicas y morales.

Para facilitar la aplicación de estos principios generales se pueden añadir las siguientes puntualizaciones:

A falta de otros remedios, es lícito recurrir, con el consentimiento del enfermo, a los medios puestos a disposición por la medicina más avanzada, aunque estén todavía en fase experimental y no estén libres de todo riesgo. Aceptándolos, el enfermo podrá dar así ejemplo de generosidad para el bien de la humanidad.

Es también lícito interrumpir la aplicación de tales medios, cuando los resultados defraudan las esperanzas puestas en ellos. Pero, al tomar una tal decisión, deberá tenerse en cuenta el justo deseo del enfermo y de sus familiares, así como el parecer de médicos verdaderamente competentes; éstos podrán sin duda juzgar mejor que otra persona si el empleo de instrumentos y personal es desproporcionado a los resultados previsibles, y si las técnicas empleadas imponen al paciente sufrimientos y molestias mayores que los beneficios que se pueden obtener de los mismos.

Es siempre lícito contentarse con los medios normales que la medicina puede ofrecer. No se puede, por lo tanto, imponer a nadie la obligación de recurrir a un tipo de cura que, aunque ya esté en uso, todavía no está libre de peligro o es demasiado costosa. Su rechazo no equivale al suicidio: significa más bien o simple aceptación de la condición humana, o deseo de evitar la puesta en práctica de un dispositivo médico desproporcionado a los resultados que se podrían esperar, o bien una voluntad de no imponer gastos excesivamente pesados a la familia o la colectividad.

Ante la inminencia de una muerte inevitable, a pesar de los medios empleados, es lícito en conciencia tomar la decisión de renunciar a unos tratamientos que procurarían únicamente una prolongación precaria y penosa de la existencia, sin interrumpir sin embargo las curas normales debidas al enfermo en casos similares. Por esto, el médico no tiene motivo de angustia, como si no hubiera prestado asistencia a una persona en peligro.

Declaración "Iura et bona" sobre la Eutanasia

Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe

Introducción

Los derechos y valores inherentes a la persona humana ocupan un puesto importante en la problemática contemporánea. A este respecto, el Concilio Ecuménico Vaticano II ha reafirmado solemnemente la dignidad excelente de la persona humana y de modo particular su derecho a la vida. Por ello ha denunciado los crímenes contra la vida, como "homicidios de cualquier clase, genocidios, aborto, eutanasia y el mismo suicidio deliberado" (Gaudium et spes, 27).

La Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, que recientemente ha recordado la doctrina católica acerca del aborto procurado (1), juzga oportuno proponer ahora la enseñanza de la Iglesia sobre el problema de la eutanasia.

En efecto, aunque continúen siendo siempre válidos los principios enunciados en este terreno por los últimos Pontífices (2), los progresos de la medicina han hecho aparecer, en los recientes años, nuevos aspectos del problema de la eutanasia que deben ser precisados ulteriormente en su contenido ético.

En la sociedad actual, en la que no raramente son cuestionados los mismos valores fundamentales de la vida humana, la modificación de la cultura influye en el modo de considerar el sufrimiento y la muerte; la medicina ha aumentado su capacidad de curar y de prolongar la vida en determinadas condiciones que a veces ponen problemas de carácter moral. Por ello los hombres que viven en tal ambiente se interrogan con angustia acerca del significado de la ancianidad prolongada y de la muerte, preguntándose consiguientemente si tienen el derecho de procurarse a sí mismos o a sus semejantes la "muerte dulce", que serviría para abreviar el dolor y sería, según ellos más conforme con la dignidad humana.

Diversas Conferencias Episcopales han preguntado al respecto a esta Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, la cual, tras haber pedido el parecer de personas expertas acerca de los varios aspectos de la eutanasia, quiere responder con esta Declaración a las peticiones de los obispos, para ayudarles a orientar rectamente a los fieles y ofrecerles elementos de reflexión que puedan presentar a las autoridades civiles a propósito de este gravísimo problema.

La materia propuesta en este documento concierne ante todo a los que ponen su fe y esperanza en Cristo, el cual mediante su vida, muerte y resurrección ha dado un nuevo significado a la existencia y sobre todo a la muerte del cristiano, según las palabras de San Pablo: "pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, morimos para el Señor. En fin, sea que vivamos, sea que muramos, del Señor somos" (Rom. 14, 8; Flp 1, 20).

Por lo que se refiere a quienes profesan otras religiones, muchos admitirán con nosotros que la fe ¬si la condividen¬ en un Dios creador, Providente y Señor de la vida confiere un valor eminente a toda persona humana y garantiza su respeto.

Confiamos, sin embargo, en que esta Declaración recogerá el consenso de tantos hombres de buena voluntad, los cuales, por encima de diferencias filosóficas o ideológicas, tienen una viva conciencia de los derechos de la persona humana. Tales derechos, por lo demás, han sido proclamados frecuentemente en el curso de los últimos años en declaraciones de Congresos Internacionales (3); y tratándose de derechos fundamentales de cada persona humana, es evidente que no se puede recurrir a argumentos sacados del pluralismo político o de la libertad religiosa para negarles valor universal.

I. Valor de la vida humana

La vida humana es el fundamento de todos los bienes, la fuente y condición necesaria de toda actividad humana y de toda convivencia social. Si la mayor parte de los hombres creen que la vida tiene un carácter sacro y que nadie puede disponer de ella a capricho, los creyentes ven a la vez en ella un don del amor de Dios, que son llamados a conservar y hacer fructificar. De esta última consideración brotan las siguientes consecuencias:

1. Nadie puede atentar contra la vida de un hombre inocente sin oponerse al amor de Dios hacia él, sin violar un derecho fundamental, irrenunciable e inalienable, sin cometer, por ello, un crimen de extrema gravedad (4).

2. Todo hombre tiene el deber de conformar su vida con el designio de Dios. Esta le ha sido encomendada como un bien que debe dar sus frutos ya aquí en la tierra, pero que encuentra su plena perfección solamente en la vida eterna.

3. La muerte voluntaria o sea el suicidio es, por consiguiente, tan inaceptable como el homicidio; semejante acción constituye en efecto, por parte del hombre, el rechazo de la soberanía de Dios y de su designio de amor. Además, el suicidio es a menudo un rechazo del amor hacia sí mismo, una negación de la natural aspiración a la vida, una renuncia frente a los deberes de justicia y caridad hacia el prójimo, hacia las diversas comunidades y hacia la sociedad entera, aunque a veces intervengan, como se sabe, factores psicológicos que pueden atenuar o incluso quitar la responsabilidad.

Se deberá, sin embargo, distinguir bien del suicidio aquel sacrificio con el que, por una causa superior ¬como la gloria de Dios, la salvación de las almas o el servicio a los hermanos¬ se ofrece o se pone en peligro la propia vida.

II. La eutanasia

Para tratar de manera adecuada el problema de la eutanasia, conviene ante todo precisar el vocabulario.

Etimológicamente la palabra eutanasia significaba en la antigüedad una muerte dulce sin sufrimientos atroces. Hoy no nos referimos tanto al significado original del término, cuanto más bien a la intervención de la medicina encaminada a atenuar los dolores de la enfermedad y da la agonía, a veces incluso con el riesgo de suprimir prematuramente la vida. Además el término es usado, en sentido mas estricto, con el significado de "causar la muerte por piedad", con el fin de eliminar radicalmente los últimos sufrimientos o de evitar a los niños subnormales, a los enfermos mentales o a los incurables la prolongación de una vida desdichada, quizás por muchos años que podría imponer cargas demasiado pesadas a las familias o a la sociedad.

Es pues necesario decir claramente en qué sentido se toma el término en este documento.

Por eutanasia se entiende una acción o una omisión que por su naturaleza, o en la intención, causa la muerte, con el fin de eliminar cualquier dolor. La eutanasia se sitúa pues en el nivel de las intenciones o de los métodos usados.

Ahora bien, es necesario reafirmar con toda firmeza que nada ni nadie puede autorizar la muerte de un ser humano inocente, sea feto o embrión, niño o adulto, anciano, enfermo incurable o agonizante. Nadie además puede pedir este gesto homicida para sí mismo o para otros confiados a su responsabilidad ni puede consentirlo explícita o implícitamente. Ninguna autoridad puede legítimamente imponerlo ni permitirlo. Se trata en efecto de una violación de la ley divina, de una ofensa a la dignidad de la persona humana, de un crimen contra la vida, de un atentado contra la humanidad.

Podría también verificarse que el dolor prolongado e insoportable, razones de tipo afectivo u otros motivos diversos, induzcan a alguien a pensar que puede legítimamente pedir la muerte o procurarla a otros. Aunque en casos de ese género la responsabilidad personal pueda estar disminuida o incluso no existir, sin embargo el error de juicio de la conciencia ¬aunque fuera incluso de buena fe¬ no modifica la naturaleza del acto homicida, que en sí sigue siendo siempre inadmisible. Las súplicas de los enfermos muy graves que alguna vez invocan la muerte no deben ser entendidas como expresión de una verdadera voluntad de eutanasia; éstas en efecto son casi siempre peticiones angustiadas de asistencia y de afecto. Además de los cuidados médicos, lo que necesita el enfermo es el amor, el calor humano y sobrenatural, con el que pueden y deben rodearlo todos aquellos que están cercanos, padres e hijos, médicos y enfermeros.

III. El cristiano ante el sufrimiento y el uso de los analgésicos

La muerte no sobreviene siempre en condiciones dramáticas, al final de sufrimientos insoportables. No debe pensarse únicamente en los casos extremos. Numerosos testimonios concordes hacen pensar que la misma naturaleza facilita en el momento de la muerte una separación que sería terriblemente dolorosa para un hombre en plena salud. Por lo cual una enfermedad prolongada, una ancianidad avanzada, una situación de soledad y de abandono, pueden determinar tales condiciones psicológicas que faciliten la aceptación de la muerte.

Sin embargo se debe reconocer que la muerte precedida o acompañada a menudo de sufrimientos atroces y prolongados es un acontecimiento que naturalmente angustia el corazón del hombre.

El dolor físico es ciertamente un elemento inevitable de la condición humana, a nivel biológico, constituye un signo cuya utilidad es innegable; pero puesto que atañe a la vida psicológica del hombre, a menudo supera su utilidad biológica y por ello puede asumir una dimensión tal que suscite el deseo de eliminarlo a cualquier precio.

Sin embargo, según la doctrina cristiana, el dolor, sobre todo el de los últimos momentos de la vida, asume un significado particular en el plan salvífico de Dios; en efecto, es una participación en la pasión de Cristo y una unión con el sacrificio redentor que Él ha ofrecido en obediencia a la voluntad del Padre. No debe pues maravillar si algunos cristianos desean moderar el uso de los analgésicos, para aceptar voluntariamente al menos una parte de sus sufrimientos y asociarse así de modo consciente a los sufrimientos de Cristo crucificado (cf. Mt 27, 34). No sería sin embargo prudente imponer como norma general un comportamiento heroico determinado. Al contrario, la prudencia humana y cristiana sugiere para la mayor parte de los enfermos el uso de las medicinas que sean adecuadas para aliviar o suprimir el dolor, aunque de ello se deriven, como efectos secundarios, entorpecimiento o menor lucidez. En cuanto a las personas que no están en condiciones de expresarse, se podrá razonablemente presumir que desean tomar tales calmantes y suministrárseles según los consejos del médico.

Pero el uso intensivo de analgésicos no está exento de dificultades, ya que el fenómeno de acostumbrarse a ellos obliga generalmente a aumentar la dosis para mantener su eficacia. Es conveniente recordar una declaración de Pío XII que conserva aún toda su validez. Un grupo de médicos le había planteado esta pregunta: "¿La supresión del dolor y de la conciencia por medio de narcóticos ... está permitida al médico y al paciente por la religión y la moral (incluso cuando la muerte se aproxima o cuando se prevé que el uso de narcóticos abreviará la vida)?". El Papa respondió: "Si no hay otros medios y si, en tales circunstancias, ello no impide el cumplimiento de otros deberes religiosos y morales: Sí" (5). En este caso, en efecto, está claro que la muerte no es querida o buscada de ningún modo, por más que se corra el riesgo por una causa razonable: simplemente se intenta mitigar el dolor de manera eficaz, usando a tal fin los analgésicos a disposición de la medicina.

Los analgésicos que producen la pérdida de la conciencia en los enfermos, merecen en cambio una consideración particular. Es sumamente importante, en efecto, que los hombres no sólo puedan satisfacer sus deberes morales y sus obligaciones familiares, sino también y sobre todo que puedan prepararse con plena conciencia al encuentro con Cristo. Por esto, Pío XII advierte que "no es lícito privar al moribundo de la conciencia propia sin grave motivo" (6).

IV. El uso proporcionado de los medios terapéuticos

Es muy importante hoy día proteger, en el momento de la muerte, la dignidad de la persona humana y la concepción cristiana de la vida contra un tecnicismo que corre el riesgo de hacerse abusivo. De hecho algunos hablan de "derecho a morir" expresión que no designa el derecho de procurarse o hacerse procurar la muerte como se quiere, sino el derecho de morir con toda serenidad, con dignidad humana y cristiana. Desde este punto de vista, el uso de los medios terapéuticos puede plantear a veces algunos problemas.

En muchos casos, la complejidad de las situaciones puede ser tal que haga surgir dudas sobre el modo de aplicar los principios de la moral. Tomar decisiones corresponderá en último análisis a la conciencia del enfermo o de las personas cualificadas para hablar en su nombre, o incluso de los médicos, a la luz de las obligaciones morales y de los distintos aspectos del caso.

Cada uno tiene el deber de curarse y de hacerse curar. Los que tienen a su cuidado los enfermos deben prestarles su servicio con toda diligencia y suministrarles los remedios que consideren necesarios o útiles.

¿Pero se deberá recurrir, en todas las circunstancias, a toda clase de remedios posibles?

Hasta ahora los moralistas respondían que no se está obligado nunca al uso de los medios "extraordinarios". Hoy en cambio, tal respuesta siempre válida en principio, puede parecer tal vez menos clara tanto por la imprecisión del término como por los rápidos progresos de la terapia. Debido a esto, algunos prefieren hablar de medios "proporcionados" y "desproporcionados". En cada caso, se podrán valorar bien los medios poniendo en comparación el tipo de terapia, el grado de dificultad y de riesgo que comporta, los gastos necesarios y las posibilidades de aplicación con el resultado que se puede esperar de todo ello, teniendo en cuenta las condiciones del enfermo y sus fuerzas físicas y morales.

Para facilitar la aplicación de estos principios generales se pueden añadir las siguientes puntualizaciones:

A falta de otros remedios, es lícito recurrir, con el consentimiento del enfermo, a los medios puestos a disposición por la medicina más avanzada, aunque estén todavía en fase experimental y no estén libres de todo riesgo. Aceptándolos, el enfermo podrá dar así ejemplo de generosidad para el bien de la humanidad.

Es también lícito interrumpir la aplicación de tales medios, cuando los resultados defraudan las esperanzas puestas en ellos. Pero, al tomar una tal decisión, deberá tenerse en cuenta el justo deseo del enfermo y de sus familiares, así como el parecer de médicos verdaderamente competentes; éstos podrán sin duda juzgar mejor que otra persona si el empleo de instrumentos y personal es desproporcionado a los resultados previsibles, y si las técnicas empleadas imponen al paciente sufrimientos y molestias mayores que los beneficios que se pueden obtener de los mismos.

Es siempre lícito contentarse con los medios normales que la medicina puede ofrecer. No se puede, por lo tanto, imponer a nadie la obligación de recurrir a un tipo de cura que, aunque ya esté en uso, todavía no está libre de peligro o es demasiado costosa. Su rechazo no equivale al suicidio: significa más bien o simple aceptación de la condición humana, o deseo de evitar la puesta en práctica de un dispositivo médico desproporcionado a los resultados que se podrían esperar, o bien una voluntad de no imponer gastos excesivamente pesados a la familia o la colectividad.

Ante la inminencia de una muerte inevitable, a pesar de los medios empleados, es lícito en conciencia tomar la decisión de renunciar a unos tratamientos que procurarían únicamente una prolongación precaria y penosa de la existencia, sin interrumpir sin embargo las curas normales debidas al enfermo en casos similares. Por esto, el médico no tiene motivo de angustia, como si no hubiera prestado asistencia a una persona en peligro.

Conclusión

Las normas contenidas en la presente Declaración están inspiradas por un profundo deseo de servir al hombre según el designio del Creador. Si por una parte la vida es un don de Dios, por otra la muerte es ineludible; es necesario, por lo tanto, que nosotros, sin prevenir en modo alguno la hora de la muerte, sepamos aceptarla con plena conciencia de nuestra responsabilidad y con toda dignidad. Es verdad, en efecto que la muerte pone fin a nuestra existencia terrenal, pero, al mismo tiempo, abre el camino a la vida inmortal. Por eso, todos los hombres deben prepararse para este acontecimiento a la luz de los valores humanos, y los cristianos más aún a la luz de su fe.

Los que se dedican al cuidado de la salud pública no omitan nada, a fin de poner al servicio de los enfermos y moribundos toda su competencia; y acuérdense también de prestarles el consuelo todavía más necesario de una inmensa bondad y de una caridad ardiente. Tal servicio prestado a los hombres es también un servicio prestado al mismo Señor, que ha dicho: "...Cuantas veces hicisteis eso a uno de estos mis hermanos menores, a mí me lo hicisteis" (Mt 25, 40).

El Sumo Pontífice Juan Pablo II, en el transcurso de una audiencia concedida al infrascripto cardenal Prefecto ha aprobado esta Declaración, decidida en reunión ordinaria de esta Sagrada Congregación, y ha ordenado su publicación.

Roma, desde la Sede de la Sagrada Congregación para la Doctrina le la Fe, 5 de mayo de 1980.

Cardenal Franjo SEPER, Prefecto

Jerôme HAMER, arzobispo titular de Lorium, Secretario.

jueves, 13 de agosto de 2009

Ministro de Justicia: "No cabe objeción de conciencia para los médicos"

MADRID, 12 Ago. 09 / 01:12 pm (ACI/Europa Press)

El Ministro de Justicia de España, Francisco Caamaño, rechaza la creación de un registro de médicos y sanitarios que quieran objetar a la futura ley del aborto por motivos éticos o morales, y asegura que "no cabe la objeción de conciencia" en relación con este asunto porque conllevaría un acto de "desobediencia civil".

"En nuestro país no hay más objeción de conciencia que aquélla que está expresamente establecida en la Constitución o por el legislador en las Cortes Generales. Todos estamos sometidos a la ley. Las ideas personales no pueden excusarnos del cumplimiento de la ley porque, si no, nos llevaría en muchísimos temas, en éste y en otros muchos, a la desobediencia civil", afirma Caamaño en una entrevista concedida a Europa Press.

Aunque admite que "hay supuestos en los que debe haber objeción de conciencia", el titular de Justicia señala que este derecho debe ser regulado por "el único órgano constitucional que puede regular los derechos fundamentales de los ciudadanos", en referencia a las Cortes Generales. "Allí donde no hay una ley que lo permita, estoy con el Tribunal Supremo y su sentencia sobre Educación para la Ciudadanía. No cabe la objeción de conciencia", zanja.

Menores de 16 años

En relación con la posibilidad de que las menores de 16 años puedan abortar sin el consentimiento paterno, recuerda que, "más allá" de la negociación que puedan llevar a cabo los grupos parlamentarios durante la tramitación del proyecto, ésta es la edad que marca la mayoría de edad sanitaria en España y "en casi todos los países de nuestro entorno".

"¿Por qué no puede serlo para este tipo de prácticas si lo es para otro?", se pregunta el ministro antes de recalcar que "la confianza no la sustituye el Derecho". "El Derecho regula el matrimonio, no regula el amor. El Derecho regula las relaciones de familia, no la confianza entre los miembros de la familia", sostiene.

A este respecto, considera "muy preocupante" que la obligación de autorización por parte de los padres pueda llevar a una menor de 16 años a "un circuito sanitario que no esté homologado y que no tenga la calidad de un sistema público". "Eso me preocupa como padre y como ciudadano de este país", afirma.

Negociación parlamentaria

Caamaño, además, defiende "plenamente" la "constitucionalidad" del anteproyecto de ley impulsado por la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, al considerar que no introduce "ningún elemento excepcional o distinto" al recogido en la legislación de otros países occidentales.

No obstante, se muestra abierto a que la negociación en las Cortes pueda establecer "alguna modulación" al proyecto, entre las que cita una aplicación del "modelo francés", en el que la menor debe acudir a los servicios sanitarios "acompañada de un adulto". "No de sus padres, puede ser su novio", matiza antes de defender la posibilidad de que las menores de 18 años que quieran abortar tengan que recibir "refuerzos de información" en el sistema sanitario.

lunes, 27 de julio de 2009

viernes, 24 de julio de 2009

Demandan a hospital de NY por obligar a enfermera católica a participar en aborto

NUEVA YORK, 24 Jul. 09 / 06:42 am (ACI)

La organización Alliance Defense Fund (ADF) presentó una demanda contra el hospital Mount Sinai de Nueva York por obligar con amenazas legales a una enfermera católica a participar en un aborto, contra sus propias convicciones morales.

La enfermera Catherina Cenzon-DeCarlo recibió la orden de asistir el aborto de una mujer de 22 semanas de embarazo. El hospital sabía que la enfermera no participaba en aborto por objeción de conciencia desde que la contrató en el año 2004.

Cenzon-DeCarlo recordó a sus supervisores que no podía participar del procedimiento, pero le dijeron que si no lo hacía sería acusada de "insubordinación y abandono del paciente" que podría resultar en una acción disciplinaria y la posible pérdida de su trabajo y su licencia de enfermera.

La ADF ha demandado a Mount Sinai por violar el derecho a la objeción de conciencia de la enfemera.

miércoles, 22 de julio de 2009

Por una formación integral en favor de la vida

Autor: UNAPAC
Fecha: 22/07/2009
País: Chile
Ciudad: Santiago

Por una formación integral en favor de la vida


Como organización de padres de colegios católicos, queremos referirnos a la polémica instalada en el escenario político y en la sociedad civil acerca del uso y distribución de la llamada “píldora del día después”.

Adherimos a la valoración que el Magisterio de la Iglesia hace sobre el respeto por la vida humana desde el momento de su concepción hasta su término natural, y hacemos nuestros los planteamientos que nuestros Obispos han hecho presente en las más diversas instancias.

Creemos que es necesario reconocer que la educación de la sexualidad y afectividad no se puede reducir a la puesta en práctica de medidas sanitarias ni a la difusión de preservativos o métodos anticonceptivos. Como telón de fondo se encuentra indiscutiblemente la formación valórica de la persona humana que iniciamos los padres en nuestros hogares. Esta formación, desde una mirada integral y en alianza con el colegio, busca que nuestros hijos e hijas se respeten a sí mismos, respeten a los demás, sean responsables de sus actos, autónomos, dueños de sí mismos y vivan una sexualidad madura como un don de Dios vinculada necesariamente a un amor de compromiso.

Nos preocupa que se piense equivocadamente que para abordar temas tan delicados y complejos como éste, basta la mirada de lo práctico. Esto responde a un estilo superficial de mirar la vida, a una vivencia poco reflexiva ante los desafíos que ella presenta y a una mayor acentuación de la corriente individualista. Somos conscientes de la crisis valórica de nuestra sociedad actual y, por lo mismo, es necesario pensar en políticas públicas que procuren efectivamente el bien común.

En este sentido, hacemos un llamado a todos los actores sociales y, particularmente a quienes definen las políticas de Estado, a buscar soluciones de carácter más integral. Para este propósito nos ponemos a disposición para aportar nuestra mirada de padres y apoderados de colegios católicos.



José Luis Salinas F.
Presidente
Unión Nacional de Centros de Padres de Colegios Católicos de Chile - UNAPAC

La educación humanizadora para el día antes no la suple una “píldora” el día después

Autor: Mons. Alejandro Goic Karmelic
Fecha: 07/07/2009
País: Chile
Ciudad: Valparaíso

La educación humanizadora para el día antes no la suple una “píldora” el día después

Intervención ante la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados
Valparaíso, 7 de abril de 2009.


1. Con nuestra mejor disposición volvemos a la Cámara de Diputados, representando a la Conferencia Episcopal de Chile, para proponer la mirada de la Iglesia, que es una visión en consecuencia con el Evangelio de Jesucristo, pero que la hacemos ahora no desde la sola perspectiva de la fe sino desde la comprensión de los derechos y deberes del ser humano y de las sociedad organizadas acerca de los delicados temas que están como trasfondo del Proyecto de Ley sobre información, orientación y prestaciones en materia de regulación de la fertilidad (Mensaje Nº 667-357).

2. Venimos acá con el mayor respeto y también con humildad. No estamos empeñados en imponer puntos de vista ni tampoco estamos promoviendo subrepticiamente la adopción de políticas públicas hechas a la medida de nuestra fe o de nuestra moral.

3. Digo esto expresamente porque algunas personas, celosamente defensoras de la libre expresión de todos, descalifican el aporte de las iglesias cristianas y tienden a ridiculizar el propósito que nos anima. Personas que ayer defendían a la Iglesia ante quienes nos arrinconaban en nuestras sacristías por defender los derechos humanos es doloroso verlas hoy pretendiendo encerrar a la Iglesia en la “sacristía” de una fe “privatizada” y limitando nuestra palabra a los ámbitos de la feligresía. La misión de la Iglesia es aportar a todos los hombres y mujeres la vida plena ofrecida por Cristo, plenitud de vida digna en lo espiritual y en lo material.

4. Hablamos por el inmenso amor que sentimos por Chile y por el bien que deseamos para su pueblo. Lo hacemos como lo han hecho antes arzobispos, obispos, sacerdotes e innumerables laicos varones y mujeres, ante la incomprensión de muchos en su tiempo, cuya palabra ha sido ampliamente agradecida por varias generaciones y reconocida en la perspectiva de la historia, entre ellos San Alberto Hurtado.

5. También concurrimos a esta honorable instancia con una gran preocupación en dos ámbitos. Por una parte, nos inquieta que un asunto tan delicado, que toca la vida humana, la base de la familia, la educación de las nuevas generaciones, se aborde de un modo reductivo, desde una sola dimensión, la de las políticas de contraconcepción.

Por otra, nos causa gran preocupación que este debate se sitúe en un contexto político previo a las elecciones, en que los actores políticos van perfilando sus candidaturas junto a sus bases programáticas y discursos de campaña, al mismo tiempo que negocian nombres y cupos. Siendo los temas de la vida humana y de la familia de tanta trascendencia para el país, como lo ha señalado la Presidenta de la República; no nos parece ni sano ni bueno para Chile que estas decisiones de alto contenido valórico se desarrolle en medio de los vaivenes y del calor electoral. Y mucho menos que ello sea abordado con carácter de urgencia.

6. Desde las \"Normas Nacionales para la Regulación de la Fertilidad Humana\", punto de partida de la actual discusión y sobre las cuales hemos entregado oportunamente nuestro parecer, consideramos que nuestro país necesita que una primera palabra sobre estos temas se refiera a la valoración de la procreación en el contexto del matrimonio y de la familia, de la vida y del desarrollo del país.

7. Esto incluye una necesaria educación hacia la responsabilidad de ese maravilloso don de Dios que es la sexualidad humana. Ha ocurrido en el último tiempo que a la sexualidad se la ha desvinculado de las realidades en las que ella encuentra pleno sentido, lo que a algunas personas les parece un signo de la libertad y del progreso. Primero se la ha desvinculado del matrimonio, luego de la procreación y finalmente del amor. Es a corregir esta situación lo que he querido decir cuando he hablado que nuestra preocupación ciudadana y gubernamental debería orientarse fundamentalmente hacia “el día antes” y no tanto hacia “el día después”. Es decir una auténtica prevención coherente con la dignidad del ser humano y que aporte una solución de fondo a los problemas derivados del mal uso de la sexualidad humana.

8. Lo que se busca garantizar con este tipo de políticas y proyectos es ofrecer a las personas la posibilidad de eliminar la vida humana resultante de sus relaciones sexuales irresponsables. Todo el resto de la discusión (sobre el amor, el compromiso, la vida sexual y la familia; sobre el origen de la vida humana y las condiciones para que viva y se desarrolle), aparece aquí como algo secundario, sin importancia, en relación a este fin que se persigue y que significa, en palabras muy simples, ofrecer socialmente un modo de deshacerse de este “problema” que es, según esta mirada, el hijo o la hija por nacer. Una visión que oprime la dignidad del ser humano, deshumanizándolo.

9. Se enarbola como argumento que estas políticas terminan con los embarazos precoces y el aborto como problema social. Pero ¿no es justamente la promiscuidad sexual que estas políticas favorecen la que deriva inevitablemente en los embarazos precoces?

10. Es la educación de los valores morales la que nos ayuda a crecer como seres humanos. Sin ésta, como consecuencia, no se contribuye al desarrollo de una sociedad sana y responsable. Para que las políticas sanitarias sean efectivas se requiere educar y proteger el desarrollo moral adolescente, fortaleciendo en esta dimensión el apoyo de la familia y de la escuela. Al Estado le cabe la responsabilidad de respetar la procreación, proteger a las familias en la acogida de sus hijos, apoyarlas en los medios materiales que permitan su desarrollo. También le cabe al Estado, junto a las familias, velar para que los jóvenes aprendan a valorar el matrimonio, la familia y la procreación en el contexto de una paternidad y una maternidad responsables.

11. Lamentablemente, en el Proyecto de Ley que se analiza, la “educación” se reduce a información sobre las “técnicas” disponibles para impedir el embarazo o para eliminar la vida humana. Y ello ocurre por una razón muy simple: la antropología que subyace entiende a la persona humana desde una mirada incompleta: un ser hedonista, materialista e individualista.

12. Comparto la idea planteada en el Mensaje del proyecto de que es necesario que el Estado convoque a una sexualidad y paternidad responsable, pero creo que su enfoque debe apuntar muy prioritariamente a entregar todos los elementos preventivos para que ellas sean ejercidas conforme a la dignidad y a la naturaleza humana, con pleno respeto por el primer y más fundamental derecho, el de la existencia. Es decir, debe apuntar mucho más a la expansión del sentido moral y ético del ejercicio de la sexualidad, y no sólo, como anuncia el Mensaje de este proyecto, a aspectos calificados como de “desarrollo personal, emocional, psicológico, afectivo, etc.”, de modo de tender a resolver las consecuencias de un uso banal e irresponsable de ella. Es decir una auténtica prevención coherente con la dignidad del ser humano. Así puede llegarse con mucho más eficacia a lo que se pretende en cuanto a promover “la reflexión y el aprendizaje significativo para la toma de decisiones”. Porque estamos hablando de personas y no de animales. Esto es un mucho mayor deber de las autoridades que la entrega de métodos anticonceptivos.

13. También se dice en el Mensaje que “el objetivo del proyecto es reconocer legalmente los derechos que las personas tienen en materia de regulación de su fertilidad y, como contrapartida, los deberes que el Estado tiene en la materia”. Quisiera decir que un deber anterior y superior del Estado en esta materia es el de contribuir con el conjunto de la sociedad a fortalecer los deberes de las personas para que ejerzan sus derechos conforme a criterios y normas morales y éticas dignas de los seres humanos y en función del bien común, haciendo como consecuencia un uso consecuente de los deseos individuales. Garantizar los derechos sin propender a sus correspondientes, --y en este caso anteriores--, deberes corre el riesgo, como lo hemos experimentado en nuestra patria y otras partes del mundo, a que aquellos no sean respetados en su integridad sino reducidos a una mera aspiración ideológica.

14. De nada sirven las políticas para “el día después” si no se aborda con seriedad las respuestas de la sociedad a las preguntas y desafíos “del día antes”.

Porque:

- el día antes es cuando las familias y el Estado deben educar para que los seres humanas seamos respetadas en nuestra dignidad de personas, por lo que somos y no por nuestros bienes, posición o creencias;

- el día antes las personas que se aman descubrirán que la mayor belleza del amor está en buscar el mayor bien para el ser amado. No es amor el bienestar de un rato, no ama quien se protege de ti, no ama la persona sin nombre que ofrece y busca placer fugaz para luego desaparecer de tu vida. Eso se enseña y se aprende el día antes, no sólo en teoría, también desde el testimonio de los padres y de los principios predominantes en la sociedad;

- el día antes los jóvenes podrán comprender y valorar la sexualidad como un regalo al servicio del amor, en la búsqueda de su felicidad y proyección en el matrimonio y la familia, que acoge a los hijos con el mismo amor;

- el día antes las sociedades y sus instituciones podrán ofrecer los mínimos que cada familia necesita para acoger a los hijos, como son empleos e ingresos dignos, viviendas dignas, un acceso digno a educación y a salud, un entorno amable que permita a sus miembros actuales y futuros desarrollarse en plenitud;

- el día antes podemos mostrar a los niños y jóvenes que la felicidad no equivale al éxito, que no cualquier medio es válido para “triunfar en la vida”, y que la libertad no exime la responsabilidad, porque una falsa libertad o libertinaje trae consigo mayores cadenas. Tal vez nos permite el gozo efímero pero nos deja, al final del día, sumidos en la soledad y la incertidumbre.

15. Todo esto tenemos que trabajarlo el día antes. Sin embargo, durante los últimos años la sociedad política chilena y sus instituciones apuntan más bien a eliminar “el problema” del día después. Resulta difícil de comprender que un Estado promueva un bono a las madres por cada hijo nacido, y que al mismo tiempo establezca políticas públicas en función del hijo que no se desea.

16. Una última observación que me parece relevante y coherente con lo ya dicho, es que, en este contexto, llama poderosamente la atención que al momento de concretar las acciones preventivas el énfasis de este proyecto aparece puesto en la información. Y se radica la competencia del Estado en esta materia, así como respecto de la orientación para la vida afectiva y sexual, en el Ministerio de Salud, a través de un Reglamento, mostrando nuevamente una visión muy reductiva del problema del uso responsable y humano de la sexualidad. Nos parece que no es este el órgano adecuado para brindar formación para la vida afectiva y sexual “con completo respeto por las creencias y formación personales de cada individuo” como se dice para este proyecto.

¿Por qué se excluye a todo el sistema educacional del país, municipal y privado? Da la impresión que la única intención de este proyecto es que se trata solamente de poner a disposición de la población “métodos anticonceptivos, tanto hormonales como no hormonales”, y se los menciona, incluyendo los de “emergencia”, que, como sabemos, se refiere a la comúnmente llamada “píldora del día después”. Se trataría sólo de un modo de superar el obstáculo que han significado los pronunciamientos del Tribunal Constitucional y la Contraloría.

17. Para quienes creemos en Cristo, el fruto de una relación sexual no es un problema sino una vida humana que merece nacer, crecer, ser amada y desarrollarse en plenitud. Independientemente de nuestras convicciones de fe, creemos junto a muchos que una sociedad que entiende la relación sexual exclusivamente desde la perspectiva individualista y hedonista, es una sociedad en evidente estado de deterioro.

18. Mons. Fernando Chomalí explicará, a continuación, algunos aspectos antropológicos y técnicos más específicos acerca del Proyecto. Agradezco mucho este espacio que nos brindan para expresar nuestro punto de vista que sólo busca, como hemos dicho, el mayor bien de nuestro país y de su gente.




+ Alejandro Goic Karmelic
Obispo de Rancagua
Presidente de la Conferencia Episcopal de Chile